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Custodes Draconis

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Custodes Draconis

Mensaje por Baik el Jue 15 Dic 2011, 22:04

"Vivit honore. Draco moritur"

"Vive por el honor. Muere por el dragón."



La Guardia del Dragón es la guardia pretoriana de la monarquía de Camelot. Formada por algunos de los mejores guerreros de Camelot viven en un estado monacal, siempre alerta, siempre protectores; de ella salen los únicos seres en los que el rey confiará su vida, su honor y sus secretos sin temer a la traición.

Cuentan las leyendas que tras una cruenta batalla, el rey Arturo y sus seguidores se vieron expuestos a la ira de un dragón codicioso que ansiaba el poder, las riquezas y la adoración. Tras semanas de cautiverio y tortura, el dragón fue eliminado por unos extraños guerreros silenciosos y los supervivientes fueron acogidos en su templo. Al parecer descendían de un grupo de legionarios romanos al que el emperador ordenó eliminar a los dragones sobre la faz de la tierra, ya que su poder podía amenazar al imperio; su misión fracasó pero los supervivientes de mil combates fundaron un templo en una recóndita isla donde ampliaron su saber marcial y continuaron con la caza durante generaciones, acogiendo a los mejores guerreros, que asqueados con el mundo y las guerras de los señores querían dedicar su saber a algo más que ellos mismos, convirtiendose en un lugar de peregrinación para aquellos elegidos que conocían su existencia. Arturo quedó tan impresionado con la historia de aquellos eremitas que los invitó a unirse a Camelot, a cambio él les proporcionaría víveres, oro y soldados para que continuaran con la misión.

Tras la muerte del rey, que hoy es leyenda, las guerras civiles azotaron Camelot, todo aquel por el que corría una gota de sangre artúrica se creía con derecho al trono y los monjes cayeron en el olvido. Tras décadas de desesperanza y batalla uno de aquellos pretendientes encontró a los monjes que se habían desvinculuado de toda batalla política, era un niño y un directo descendiente de Arturo, así que los monjes lo educaron en su saber, y cuando se hizo mayor aspiró al trono, combatió y venció. Como muestra de lealtad les dió el cargo mas importante, guardar al rey.

Ocurriera lo que ocurriera, sea cierta o no la leyenda, los monjes de la isla Draco han sido la guardia real durante generaciones, han formado toda una ideología sectaria alrededor de la monarquía. Llaman al rey "hijo del dragón", consideran que Arturo en realidad era un dragón en forma humana y combatirán a todos sus enemigos y otros dragones para mantener la supremacía de la monarquía de Camelot sobre otros paises.




Codigo de honor del Guardia Dragón:

1. Eres voluntario sirviendo al rey con honor y fidelidad.

2. Cada Guardia Dragón es tu compañero de armas cualquiera que sea su nacionalidad, su raza o su religión. Tú lo manifiestaras siempre en la estrecha solidaridad que debe unir a los miembros de una misma familia.

3. Respetuoso de las tradiciones, subordinado a tus jefes, la disciplina y el compañerismo son tu fuerza, el valor y la honradez tus virtudes.

4. Fiel de tu estado de Guardia Dragón, tú lo muestras en tu uniforme siempre elegante, tu comportamiento siempre digno pero modesto, tu templo siempre limpio.

5. Soldado de elite, tú te entrenas con rigor, Tu misión es sagrada, tú la ejecutas hasta el final, tú mantienes el arma como tu bien más preciado, tienes la preocupación constante con tu estado físico y mental.

6. Respeta de las leyes, costumbres de la guerra y acuerdos del rey. Si fuera necesario hasta perder la vida.

7. Al combate, tú vas sin pasión y sin odio, respetas los enemigos derrotados, no abandona nunca ni tus muertos, ni tus heridos, ni tus armas.





Su hogar es la Isla Draco, una roca situada en la costa sur de Camelot, donde el templose alza centenario y orgulloso, en el se educa a los niños escogidos (o abandonados a sus puertas) o se reeduca a los guerreros que desean llevar una vida de honor y servicio. En su interior se sitúa la biblioteca con el mayor número de volúmenes místicos y antiguos sobre magia y dragones.

Actúan como guardaespaldas de la monarquía y como enviados especiales, guerreros sabios que interceden entre los ambiciosos nobles que desean para si la riqueza del reino, sin duda extraños, silenciosos y mortales, pero leales y generosos si se les conoce lo suficiente y se comparten sus ideales de hermandad y honor.





Oración del Guardia Dragón:

No hay emoción, hay paz.
No hay ignorancia, hay conocimiento.
No hay pasión, hay serenidad.
No hay caos, hay armonia.
No hay muerte, hay unión con el dragón.




Uniformes varios de la Guardia Dragón:

La guardia dragón no esta compuesta por soldados de batalla, sino por protectores, sabios y hábiles, por ello no suelen vestir armaduras, sino ropajes cómodos, utilizables tanto en batalla como para la vida normal.

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Re: Custodes Draconis

Mensaje por Baik el Sáb 17 Dic 2011, 12:48

Aquel día la lluvia y el viento azotaban la isla Draco, y un encapuchado entró en el templo tras pagar al barquero lo correspondiente mas un extra por haber navegado con mal tiempo. El templo era enorme, de dimensiones titánicas, compitiendo con catedrales como Canterbury o templos como el de Júpiter, espacios abiertos con techos sujetos por columnas. Si se agudizaba el oido, entre el silencio podían oirse las instrucciones de los maestros y las oraciones de los soldados, el pasar de páginas en la biblioteca y las charlas informales por las pasillo, pero lo que mas se oía eran los pasos de uno, estaba diseñado así, cada paso era un estruendo, así que la gente se lo pensaba dos veces antes de caminar mas de lo necesario o vagar sin rumbo.

El visitante entró en una habitación austera, aparte de una cama, algún mueble y unos sillones no había mucha mas decoración, tan solo una espada extrtraña, de un solo filo, traida hace mucho por un conocido llamado "Marco Polo" que viajo a lugares de ensueño y trajo maravillas, pero hacia ya tanto de eso... El anciano estaba sentado en uno de los sillones mirando aquella arma, meditativo, sombrio silencioso, ya nadie recordaba su nombre, simplemente se le conocía como el Gran Maestro, y había protegido con su vida a tres reyes y tantos principes, infantes y bastardos que ya no llevaba la cuenta; pero la edad no perdona, y se había recluido en el templo donde se educó para pasar sus últimos años de vida-

- Gran Maestro, he vuelto a casa -El anciano se giró y al ver el rostro conocido sonrió-

- Alexandros, ¿Cuantos años han pasado? ¿Cinco? -Se levantó y lo abrazó fuerte, como deseando robarle algo de juventud-

- Gran Maestro, hace doce años que me enviaron a Venecia, todo sea por el dragón -El anciano lo miró orgulloso-

- Toda una vida joven guardia, ¿Vuelves para cumplir con tu misión o los italianos te han arrancado nuestras enseñanzas? -El joven se quitó la capa carmesí con el león bordado en oro-

- Gran Maestro, un Custodes Draconis lo es para siempre, ahora acabaremos con la misión, ya tengo mas de cien informadores solo en la ciudad de Camelot, otros tantos por el reino y un par de decenas en el extranjero. Protegeremos al dragón cueste lo que cueste. -El viejo asintió-

- El dogo nos ha prestado un gran servicio por los favores pasados, estaremos en deuda siempre. Ahora ve y sirve al dragón, y recuerda, la reina no debe saber nada, protegemos a los sangre de dragón de incluso ellos mismos si fuera preciso. "No hay muerte, hay unión con el dragón". Ahora coje mi espada y vete, dejame con mis pensamientos... -Alexandros cogió la extraña espada extranjera, hizo una reverencia y se fue... Había mucho que hacer y la guerra estaba en las puertas del muro...
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